La comunicación imposible

Intentos y otros

27 marzo, 2007

La poesía está hecha para los amigos: Bruno Rivas

- Yo soy como Bruno.
Mi novia cerró los ojos y pensó, muy perturbada, qué me tenía que responder. Habíamos estado hablando si ciertamente el amor era favorable o si los tiempos habían cambiado. Nunca me había comparado con nadie; fue el error más penoso de mi vida.
- No puedo seguir con alguien que no sea si mismo. No sé que pensar…
Esta tarde concluyó en silencio. El amor fue otro, quizás ya no fue. Yo, sinceramente, no quería ser como Bruno; ahora estaba convencido.


Problemas con los trazos

Si tuviera buen pulso
podría dibujar mejor
concentrarme en los contornos
y realizar un buen perfil

No puedo retratar
a la chica que me gusta
unos grandes ojos
expresan en mi dibujo
una falsa inocencia

Ninguno de los retratos
me convence
mis trazos me dejan frustrado
quizás sea necesario
elegir una modelo.


Bruno Rivas Frías. Lima, 1981. Romántico por excelencia (no como Corin Tellado sino como Lord Byron) Bruno construye un mundo complejo y desfavorable en estos tiempos. Quizás es la persona que más ha amado en este mundo (por lo menos que yo conozca) y sigue enamorándose con devoción de monje enclaustrado. Lo conocí en el Elo´s, o quizás en La cabañita, gracias a amigos mutuos de la Universidad Católica. Un buen día en el Elo´s, o en La cabañita (que mala memoria la mía), cuando aún cultivábamos nuestra amistad, le confié un secreto: los poetas sufrimos de “hambre universal”, pero nunca tenemos dinero, le dije. Revelado aquello, discretamente me pidió que lo acompañara. Un rato después compartíamos un sánguche del Tío Bigote, mitad y mitad. Desde entonces -como no podía ser de otra manera- Bruno es mi hermano del alma: uno de los hombres más puros que existe, aunque sea la segunda persona que conozco que es hincha del Sport Boys, a pesar que de fútbol no sabe nada. En el fondo, muy en el fondo, sí quiero ser como él.

2 Comentarios:

  • A la/s 27/3/07 1:15 p. m., Blogger Chubi dijo...

    Yo poseo esta especie de prefacio, alla por el 99 que me hizo tras haber leido un poemario mio.

    Los poemas que componen "Oblivion..." son un cántico al desencanto adolescente. El autor nos lleva al tortuoso mundo juvenil, recurriendo a temas como el amor, la soledad, la incomprensión y la muerte. La mujer aparece como musa, y conduce al lector a la tortuosa situación de estar enamorado.José Carlos Torres no tiene ningún reparo en mostrarnos sus sentimientos al igual que comparte frases de autores como Kent Nerburn, Hans Christian
    Andersen, Eric Fromm o inclusive Alfredo Sotelo (su profesor de Literatura
    cuando cursaba 5to. año de media). Al igual que en el caso de los autores nombrados el sentimiento es el foco de su arte, y los poemas son el resultado de lo aprendido de estos.
    Un grito agudo de un niño casi hombre, que busca el apoyo del mundo y la lealtad de sus amigos, es la mejor descripción de este trabajo.
    Esta obra es imprescindible para todo aquel que haya amado alguna vez, y
    que recuerde con agrado y melancolía su pubertad.

    - Bruno Alberto Rivas Frías -
    (Periodismo - Facultad de Comunicaciones - PUCP)

     
  • A la/s 29/3/07 10:12 a. m., Blogger Ernesto dijo...

    Precioso.

     

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